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  • Tratamientos de Hemodiálisis
  • Nefrología
  • Diálisis en Vacaciones
  • Urología
  • Nutrición Renal

  • Tratamientos de Hemodiálisis

    Tratamientos de hemodiálisis

    La Hemodiálisis es el método más común para tratar la enfermedad renal avanzada y crónica. La hemodiálisis utiliza un “riñón artificial”, llamado dializador, y una máquina, durante el tratamiento, parte de su sangre se conduce hacia el dializador a través de un sistema de líneas estériles. Durante el tratamiento, la cantidad de sangre que está fuera de su cuerpo es el equivalente a 25O-26O ml. Un adulto promedio tiene entre 4 y 5 litros de sangre en el cuerpo y puede tolerar fácilmente esta pequeña cantidad fuera de su organismo.

    La eliminación de los desechos dañinos, la sal y los líquidos innecesarios ayuda a controlar la presión arterial y a mantener el equilibrio adecuado de sustancias químicas en el cuerpo, como el potasio y el sodio. Uno de los ajustes más importantes que usted debe hacer cuando comienza el tratamiento de hemodiálisis es seguir un horario estricto. La mayoría de los pacientes van a una clínica (una unidad de diálisis) tres veces a la semana durante 3 a 4 horas en cada visita. Por ejemplo, usted puede tener un horario de lunes, miércoles y viernes o un horario de martes, jueves y sábado. Puede que le soliciten que elija el turno de la mañana, la tarde o la noche, dependiendo de la disponibilidad y capacidad de la unidad de diálisis. Su unidad de diálisis le explicará las opciones para programar tratamientos regulares.

    Durante su tratamiento de hemodiálisis, usted recibirá una atención de calidad por parte del personal de Soundialys atención renal integral. Preferentemente acudir a cada sesión de hemodiálisis con un familiar o cuidador que sea mayor de edad. Antes de comenzar la sesión usted será valorado por el personal médico de nuestra unidad quien decidirá los parámetros de tratamiento más adecuados para usted. El personal de enfermería le tomará sus signos vitales constantemente para su seguridad.

    Mientras se encuentra en hemodiálisis, usted descansará en un cómodo reposet, tendrá conexión a internet y un iPad. Sus acompañantes lo pueden esperar en una cómoda sala con televisión e internet inalámbrico.
  • Nefrológica

    Nefrólogo

    La nefrología es una rama de la medicina interna que se encarga del estudio de los riñones, tanto de su estructura como de su función, tanto en la salud como en la enfermedad, prevención, tratamiento y rehabilitación de las enfermedades del aparato urinario en su totalidad. No debe confundirse con la urología, que es la especialidad quirúrgica del aparato urinario y genital masculino.

    El especialista en nefrología es el nefrólogo, experto en el diagnóstico de las enfermedades renales y de su tratamiento con el objetivo de alargar la vida funcional de los riñones y evitar al máximo llegar a diálisis, además de manejar de manera eficaz otras enfermedades que causan la insuficiencia renal como la diabetes y la hipertensión.

    Todos estos grupos de enfermedades tienen un fin común, que es la pérdida total de la función del riñón en tiempos muy variables de acuerdo con su causa, el nefrólogo es la persona que brinda el tratamiento con diálisis, ya sea peritoneal o hemodiálisis, pero también se encarga del trasplante renal (el mejor tratamiento que existe hasta ahora para la insuficiencia renal avanzada).

    Si tienes o haz padecido enfermedades renales o crees que estas en riesgo de tenerla consulta al nefrólogo, te proporcionara asesoría y tratamiento adecuado a tus problemas.
  • Psicológica

    Hemodiálisis en Vacaciones

    Diálisis en Vacaciones, consiste en que pacientes en terapia de hemodiálisis puedan viajar de su lugar de origen a otro país (o dentro del mismo) para continuar con sus tratamientos.

    Soundialys le hace más fácil sus vacaciones durante su estancia en esta ciudad. Tenemos la combinación perfecta, cuidar su salud mientras está de vacaciones.

    Para nosotros lo más importante es que usted sienta la tranquilidad y seguridad de que está en las mejores manos, y de su tratamiento médico se hará conforme nos indique su médico, nuestros especialistas podrán estar en coordinación de la atención con su médico, enfermera y trabajador social, facilitando y garantizando una “Experiencia de Salud” que usted vivirá con los cinco sentidos.
  • Nutrición

    Nutrición Renal

    Un especialista en nutrición renal ayudará al paciente a adoptar un plan de alimentación que le ayude a mantener su calidad de vida y proteger su función renal.

    Las necesidades nutrimentales del paciente van cambiando dependiendo de la función renal residual del paciente, el origen del problema y otros factores como la edad, peso y comorbilidades.

    Un especialista en nutrición renal se encargará de calcular un plan de alimentación de acuerdo que a las necesidades del paciente.
  • Trabajo Social

    Urólogo

    La urología es la especialidad médico-quirúrgica que se encarga del estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del aparato urinario en hombres y mujeres, así como enfermedades del aparato genital masculino.

    Existen muchos padecimientos que requieren intervención quirúrgica por parte del urólogo, siendo los más comunes los cálculos renales y ureterales, la hiperplasia prostática, entre otros, que, de no ser tratados oportunamente, pueden afectar la función renal de forma irreversible, llegando incluso a la insuficiencia renal.

    Así también el urólogo ofrece tratamiento de enfermedades que no requieren cirugía como infecciones de vías urinarias, enfermedades de transmisión sexual, disfunción eréctil, eyaculación precoz entre otras.

    El urólogo junto con el nefrólogo, se encargan del tratamiento integral de las enfermedades del riñón y el aparato urinario, te invitamos a cuidar tus riñones.



Encuentra en estos artículos información relacionada a nuestros servicios, y recuerda, para cualquier duda consulta a tu médico especialista de Soundialys®


Nutrición en la Enfermedad Renal

El riñón tiene varias funciones entre ellas el mantener los fluidos y electrólitos del cuerpo en un balance adecuado. Los riñones están formados alrededor de un millón de unidades funcionales llamadas nefronas, que se encargan de filtrar la sangre, reabsorbiendo las substancias que se necesitan y eliminando los productos de desecho. La producción de orina consiste en tres procesos básicos: filtración, excreción y reabsorción. Estas funciones se ven alteradas por enfermedades inflamatorias y degenerativas que pueden dañar los pequeños vasos capilares y membranas de las nefronas. Las infecciones de las vías urinarias y los cálculos renales pueden interferir con la eliminación de la orina, lo que puede causar más infecciones. Otras enfermedades como la diabetes, la gota y anormalidades del tracto urinario pueden causar obstrucción, infección y daños a la función renal. Existen productos químicos, insecticidas y ciertas drogas que pueden dañar también el tejido renal. Las necesidades nutrimentales del paciente irán cambiando dependiendo de la función renal residual del paciente, el origen del problema y otros factores como la edad, peso y comorbilidades. Una especialista en nutrición renal se encargará de calcular un plan de alimentación de acuerdo que a las necesidades del paciente. A continuación, se describen brevemente las distintas etapas de enfermedad renal y su manejo nutricional.

Síndrome Nefrótico Cuando se produce una lesión en la pared de los vasos capilares de los glomérulos, aumenta la permeabilidad de la estructura, por lo que proteínas de la sangre que normalmente no pasarían a la orina lo hacen y se pierden. La pérdida de proteínas especialmente de albúmina produce edema. Un plan de alimentación bien diseñado ayuda a reponer la pérdida de proteínas, mediante una ingesta adecuada de calorías que permite la correcta utilización de estas. Los cambios en la dieta pueden ayudar a controlar la hipertensión, edema, hiperlipidemia y retardar la progresión del daño renal.

Enfermedad Renal Aguda Esta etapa de la enfermedad se caracteriza por una disminución en la excreción de orina, los riñones pierden la habilidad para eliminar los desechos, se presenta súbditamente y generalmente es reversible. En esta etapa la alimentación juega un papel muy importante en la salud de los pacientes. El plan de alimentación deberá diseñarse con el fin de disminuir el aumento de urea, controlar el balance de electrolitos y líquidos, prevenir infecciones y evitar la pérdida de tejido muscular.

Enfermedad Renal Crónica Aproximadamente el 90% de los casos de enfermedad renal terminal se atribuyen a problemas de diabetes, glomerulonefritis e hipertensión. La falla renal provoca un desbalance de líquidos y electrolitos, incremento de los desechos nitrogenados y la reducción de la habilidad para la producción de hormonas renales. La alimentación en esta etapa es crucial para evitar la progresión del daño renal, lo cual se logra mediante un plan de alimentación bajo en proteínas, controlando la ingesta de minerales y líquidos.

Pacientes en diálisis y hemodiálisis Cuando el paciente llega a diálisis sus riñones ya no funcionan por lo que sus necesidades de alimentación cambian totalmente. Los pacientes en hemodiálisis necesitarán aumentar su ingesta de proteínas y restringir su consumo de sodio, potasio, fósforo y líquidos. Los pacientes en diálisis peritoneal requieren una mayor cantidad de proteínas, un control de ingesta de carbohidratos, sodio, potasio y líquidos.

Una especialista en nutrición renal ayudará al paciente a adoptar un plan de alimentación que le ayude a mantener su calidad de vida y proteger su función renal.

La Hemodiálisis

Es el método más común para tratar la enfermedad renal avanzada y crónica. Desde que la hemodiálisis se convirtió por primera vez en un tratamiento práctico para la enfermedad renal, hemos aprendido mucho sobre cómo hacer que los tratamientos de hemodiálisis sean más eficaces y cómo minimizar sus efectos secundarios.

¿Cómo funciona la Hemodiálisis? La hemodiálisis utiliza un “riñón artificial”, llamado dializador, y una máquina, durante el tratamiento, parte de su sangre se conduce hacia el dializador a través de un sistema de líneas estériles. Es en el dializador donde el agua sobrante del organismo y los productos de desecho se eliminan por la acción del sistema. La sangre limpia retorna a su cuerpo a través de otra línea que sale del dializador. Durante el tratamiento, la cantidad de sangre que está fuera de su cuerpo es el equivalente a 25O-26O ml. Un adulto medio tiene entre 4 y 5 litros de sangre en el cuerpo, y puede tolerar fácilmente esta pequeña cantidad fuera de su organismo.

La eliminación de los desechos dañinos, la sal y los líquidos innecesarios ayuda a controlar la presión arterial y a mantener el equilibrio adecuado de sustancias químicas en el cuerpo, como el potasio y el sodio. Uno de los ajustes más importantes que usted debe hacer cuando comienza el tratamiento de hemodiálisis es seguir un horario estricto. La mayoría de los pacientes van a una clínica (una unidad de diálisis) tres veces a la semana durante 3 a 4 horas o más en cada visita. Por ejemplo, usted puede tener un horario de lunes, miércoles y viernes o un horario de martes, jueves y sábado. Puede que le soliciten que elija el turno de la mañana, la tarde o la noche, dependiendo de la disponibilidad y capacidad de la unidad de diálisis. Su unidad de diálisis le explicará las opciones para programar tratamientos regulares.

Trasplante de Riñón

El trasplante renal es la mejor opción para tratar la enfermedad renal crónica en su fase más avanzada, en México, el origen de los órganos a trasplantar puede ser de donador cadavérico o de donador vivo, sin embargo, no todos los pacientes pueden recibir un riñón y no todas las personas que desean donar un órgano pueden hacerlo.

La enfermedad renal crónica es un problema de salud pública mundial, por este motivo se han tomado acciones de prevención y se han mejorado las condiciones para aumentar el número de pacientes trasplantados, en 2015 se lograron 2,770 trasplantes (donador vivo y cadavérico).

El trasplante de riñón se lleva a cabo gracias al trabajo coordinado de un grupo de especialistas médicos que incluye al nefrólogo, cirujanos, enfermería, trabajadores sociales y a las autoridades de salud de los diferentes niveles de gobierno.

La cirugía consiste en extraer un solo riñón del donante y colocarlo en la parte baja del lado derecho (la mayoría de los casos) del abdomen cerca de la cintura, además se une a una de las arterias y venas más grandes del cuerpo que llevan sangre hacia las piernas, esto con el objetivo que el órgano reciba sangre, nutrientes y oxígeno, además se conecta con la vejiga para que se almacene la orina que producirá el nuevo riñón, en muy pocos casos se requiere la extracción de los riñones propios del paciente.

La mayoría de los pacientes con enfermedad renal son candidatos para recibir un riñón, existen algunas enfermedades (raras) que por su naturaleza agresiva se espera que también dañen en un periodo corto el nuevo órgano y por ese motivo, no se recomienda el trasplante en esos casos.

¿Quién puede ser candidato para donar un riñón? Cualquier persona que sea sana y que sea compatible con el receptor. Antes de la donación, se realiza un protocolo extenso para asegurarse que la persona que donara su órgano sea completamente sana y que esto no represente un riesgo para su salud en el futuro, además se realizan pruebas especializadas para comprobar la compatibilidad.

Un donador renal tiene la misma esperanza de vida que una persona normal, sin olvidar que se deben procurar cambios en el estilo de vida como cuidar la alimentación, hacer ejercicio, tomar la cantidad de agua suficiente, evitar auto medicarse, consumir remedios caseros y evitar el tabaquismo o el uso de otras drogas (Cuidados que todas las personas debemos hacer para cuidar la salud de nuestros riñones).

En la actualidad, en nuestro país existe poca información al respecto, por lo que la cultura de donación no se ha extendido, ocasionando que cada vez más pacientes entren a lista de espera de un órgano (Hasta el año 2015 se contabilizaron 12,095 pacientes esperando un riñón). Dado el panorama, nuestro objetivo es brindar información de calidad a la población para reducir la brecha entre los pacientes con acceso a tratamiento adecuado y aquellos que no lo tienen.

*Datos obtenidos del Centro Nacional de Trasplantes “Reporte Nacional 2015 de la Donación y Trasplantes”

Diabetes

¿Qué es la diabetes? La diabetes es una enfermedad grave, que se presenta cuando el cuerpo no produce cantidades suficientes de insulina o no puede usar la insulina que produce. La insulina es una hormona que controla la cantidad de azúcar (denominada glucosa) en la sangre. Un nivel alto de azúcar en la sangre puede ocasionar problemas en muchas partes del cuerpo.

Existen diversos tipos de diabetes • Diabetes tipo 1. Si padece este tipo de diabetes, el cuerpo no produce insulina. Generalmente comienza durante la niñez o juventud tardía, aunque puede presentarse a cualquier edad. El tratamiento consiste en la aplicación diaria de inyecciones de insulina o en el uso de una bomba de insulina, más el seguimiento de un plan de alimentación especial. Entre un 5 y un 10 por ciento de los casos de diabetes son de tipo 1. • Diabetes tipo 2. Si padece este tipo de diabetes, el cuerpo produce insulina, pero no puede utilizarla de manera adecuada. El tipo 2 puede prevenirse en forma parcial y por lo general se debe a una mala alimentación y a la falta de ejercicio. Frecuentemente, participa la herencia. Generalmente comienza después de los 40 años, pero puede presentarse antes. El tratamiento incluye actividad física, reducción de peso y una planificación especial de las comidas. Las personas con diabetes tipo 2 pueden necesitar insulina, pero si la dieta y el ejercicio solos no son suficientes para controlar la enfermedad, en la mayoría de los casos se les receta medicamentos en forma de pastillas (denominados hipoglucemiantes). La diabetes tipo 2 es el tipo de diabetes más común.

¿De qué manera afecta la diabetes a mi organismo? Cuando la diabetes no está bien controlada, el nivel de azúcar en la sangre aumenta. A este fenómeno se lo conoce como hiperglucemia. Un nivel alto de azúcar en la sangre puede provocar problemas en muchas partes del cuerpo, especialmente: riñones, ojos, corazón, pies, vasos sanguíneos, nervios.

La diabetes también puede provocar presión sanguínea alta y endurecimiento de las arterias (proceso denominado arteriosclerosis). Dichos factores pueden originar enfermedades cardiacas y vasculares.

¿Las personas con diabetes corren mayor riesgo de desarrollar enfermedad renal? Sí. Cerca de un tercio de las personas con diabetes pueden desarrollar enfermedad renal crónica. Determinados grupos pueden tener un mayor riesgo de desarrollar enfermedad renal que otros. El riesgo puede ser mayor si usted: • Tiene 60 años o más • Tiene presión sanguínea alta • Tiene un familiar que padece insuficiencia renal • Es afroamericano, hispano, asiático, isleño del Pacífico o persona indígena de los Estados Unidos.

¿Qué pueden hacer las personas con diabetes para prevenir la enfermedad renal? Muchas personas con diabetes no desarrollan enfermedad renal ni insuficiencia renal. Consulte a su médico acerca de sus probabilidades de desarrollar enfermedad renal. La mejor forma de prevenir la enfermedad renal derivada de la diabetes es:

• Controlando su nivel de azúcar en la sangre • Manteniendo la presión sanguínea bajo control • Pidiéndole a su médico que le realice pruebas para detectar la enfermedad renal al menos una vez por año • Tomando medicamentos para controlar su nivel de glucosa en la sangre, el colesterol y la presión sanguínea si su médico se los indica • Siguiendo la dieta para la diabetes • Haciendo ejercicio con regularidad • Evitando el consumo de alcohol • No fumando • Visitando a su médico tan seguido como éste le indique.

¿De qué manera deteriora los riñones la diabetes? La diabetes puede deteriorar los riñones provocando daños en: • Los vasos sanguíneos de los riñones Las unidades de filtración del riñón poseen gran cantidad de pequeños vasos sanguíneos. Con el tiempo, los niveles altos de azúcar en la sangre pueden hacer que estos vasos se estrechen y se obstruyan. Sin suficiente cantidad de sangre, los riñones se deterioran y la albúmina (un tipo de proteína) atraviesa estos filtros y termina en la orina, donde no debería estar. • Los nervios del cuerpo La diabetes también puede provocar daños en los nervios del cuerpo. Los nervios transportan mensajes entre el cerebro y todas las otras partes del cuerpo, entre ellas, la vejiga. Le informan al cerebro el momento en que la vejiga está llena. Pero si los nervios de la vejiga están dañados, es posible que usted no reconozca cuándo está llena la vejiga. La presión de la vejiga llena puede dañar sus riñones. • El tracto urinario Si la orina permanece mucho tiempo en la vejiga, puede provocar una infección en el tracto urinario. Esto se debe a la presencia de bacterias, pequeños organismos parecidos a gérmenes que pueden provocar enfermedades. Crecen rápidamente en la orina que contiene altos niveles de azúcar. Muy a menudo estas infecciones afectan la vejiga, aunque a veces se pueden extender a los riñones.

Hipertensión

La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias cuando el corazón bombea sangre. Cuando la presión arterial está alta, recibe el nombre de Hipertensión.

Existen dos tipos de hipertensión: • Primaria: La causa que la origina es desconocida. • Secundaria: La causa es conocida, generalmente se desencadena por otra enfermedad.

Al realizar una medición de la presión arterial se muestran dos cifras, el número superior corresponde a la presión arterial sistólica (es cuando el corazón se contrae) y el inferior a la presión arterial diastólica (el corazón se relaja).

Una presión arterial normal es cuando se tiene valores iguales o menores a 120/80 mm Hg en personas sanas. Cuando la presión arterial alcanza valores de 140/90 mm Hg o más se habla de hipertensión arterial.

Algunos de los síntomas que se pueden presentar al tener un aumento de la presión arterial son dolor de cabeza, cambios en la visión, zumbido de oídos, sensación de mareo y dificultad para respirar. Existen casos en los que no se presentan síntomas y la hipertensión se detecta al acudir a revisión médica.

Algunas medidas que contribuyen a un buen control de la presión arterial son: realizar actividad física de manera regular, control de peso, reducir el consumo de alcohol, tabaco y sal, llevar una dieta equilibrada, disminuir el estrés y en caso de requerir medicamentos, seguir el tratamiento como el médico lo indicó.

Es de suma importancia tener un buen control de la hipertensión arterial ya que es un importante factor de riesgo para desarrollar otras enfermedades del corazón, riñón y cerebrovasculares. Todas estas pueden dejar secuelas graves y hasta producir la muerte.

¿Qué vinculo existe entre la hipertensión arterial y la insuficiencia renal? La insuficiencia renal o fallo renal se produce cuando los riñones no son capaces de filtrar adecuadamente las toxinas y otras sustancias de desecho de la sangre. En consecuencia, los riñones son menos capaces de hacer los siguientes trabajos para ayudar a mantener la salud: • Eliminar los desechos y líquidos extras del cuerpo • Liberar hormonas que ayudan a: • Controlar la presión arterial • Contribuir a tener huesos fuertes • Prevenir la anemia al aumentar el número de glóbulos rojos en el cuerpo. • Mantener el equilibrio justo de sustancias químicas importantes en la sangre, tales como el sodio, potasio, fósforo y calcio. • Mantener el equilibrio de ácido y base en el cuerpo.

Se vinculan de dos maneras: • La hipertensión es una de las causas principales de la insuficiencia renal crónica. Con el tiempo, la hipertensión puede dañar los vasos sanguíneos que recorren todo el cuerpo. Esto puede reducir el suministro de sangre a órganos importantes como los riñones. • La hipertensión puede ser también una complicación de la insuficiencia renal crónica, ya que Los riñones juegan un papel fundamental para mantener la presión arterial en un nivel saludable.

Si usted tiene insuficiencia renal crónica, la hipertensión aumenta las posibilidades de que la enfermedad del riñón se empeore y de tener problemas cardiacos. Seguir un plan de tratamiento y mantener la presión arterial controlada pueden ayudar a evitar que la insuficiencia renal empeore, así como la enfermedad cardiaca.

Prematurez Neonatal y Enfermedad Renal

Los progresos en la medicina han permitido grandes logros, uno de estos progresos permite mejorar la supervivencia de los niños, más pequeños y vulnerables, en algunos hospitales se ha reportado que 9 de cada 10 niños prematuros y con muy bajo peso al nacer (aquellos que nacen pesando 500 a 1,500grs) logran salir adelante y son dados de alta de la unidad de cuidados intensivos neonatales, esto es impresionante, tomando en cuenta que en otras épocas estos niños hubieran sobrevivido unos cuantos minutos.

Sin embargo, existe la teoría que estos niños sufren daños en sus órganos internos que traen consecuencias durante su vida, uno de ellos es la enfermedad renal crónica, aunque no se sabe la causa, se cree que se debe a que el crecimiento y desarrollo de los riñones en el feto se ve interrumpido cuando se da a luz de manera prematura y/o con bajo peso al nacer.

Se ha demostrado que estos niños, tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedad renal aguda o crónica, obesidad, pre hipertensión o hipertensión.

Actualmente se recomienda que en los niños con estos antecedentes se vigile que su crecimiento sea adecuado, vigilar la presión arterial y además se realicen exámenes de función renal y búsqueda de presencia de proteínas en la orina de manera periódica con el fin de detectar de manera temprana la enfermedad y poder iniciar tratamiento para disminuir la perdida de la función renal.

Ref: Carmody, Charlton, Short-Term Gestation, Long-Term Risk: Prematurity and Chronic Kidney Disease; Pediatrics; 2013.

Hemodiafiltración

La hemodiálisis es en la actualidad, uno de los tratamientos disponibles para sustituir la función renal en pacientes con insuficiencia renal en etapas avanzadas, tiene como objetivo ayudar en el control de las complicaciones de la enfermedad como son las alteraciones del agua corporal, electrolíticas, del equilibrio de ácidos y para la remoción de toxinas. Sin embargo, esta terapia no es muy eficaz si se compara con el trabajo que realizan los riñones sanos, esto ha llevado al desarrollo de nuevas y mejores tecnologías, una de ellas es la Hemodiafiltración en línea que es considerada actualmente la técnica más eficiente para remover las sustancias que se acumulan en el cuerpo de los pacientes con enfermedad renal, incluso mejor que la hemodiálisis convencional.

La hemodiafiltración ofrece disminuir las complicaciones asociadas al acumulo de sustancias que no se remueven por hemodiálisis convencional, esto permite mejorar el grado de anemia, nutrición, dolor y alteraciones en el fosforo, disminuir la cantidad de medicamentos y algunas restricciones en la dieta, esto representa una mejora en la calidad de vida.

Para llevar a cabo este tratamiento se requiere equipo especial como filtros y agua ultra pura, además se debe seleccionar adecuadamente al mejor candidato para lograr el mayor beneficio posible.

Cáncer y Enfermedad Renal

Recientemente se le ha tomado gran importancia a la relación que existe entre estas dos enfermedades, que son altamente frecuentes en nuestro país. Se relacionan entre si ya que los pacientes con enfermedad renal crónica tienen incremento en el riesgo de presentar cáncer y aquellos pacientes que tienen cáncer pueden desarrollar enfermedad renal crónica y esto deberse a varios motivos como la invasión tumoral a las vías urinarias ocasionando obstrucción, debida a alteraciones metabólicas y secreción de sustancias que causan toxicidad renal, incluso el tratamiento con quimioterapia o radioterapia pueden ocasionar daño renal transitorio o permanente. Por ese motivo la vigilancia del paciente con diagnóstico de cáncer no solo se limita a eso, si no que implica el cuidado y la prevención de complicaciones, que en ocasiones causan mayor daño al paciente.

En México uno de los diagnósticos más frecuentes en mujeres es el cáncer cervicouterino y en hombre el cáncer de próstata, ambos pueden ocasionar invasión a las vías urinarias, obstrucción y daño renal permanente que pueden llevar a diálisis.

Enfermedad Renal y Obesidad

En la actualidad, 7 de las 10 principales causas de muerte y discapacidad, son enfermedades crónicas, la prevención y el tratamiento de la mayoría de estas condiciones (diabetes, cáncer, hipertensión, etc.) guardan relación estrecha con la obesidad.

La obesidad se debe a múltiples factores, tanto ambientales con el aumento de la disponibilidad de grandes cantidades de comida y el sedentarismo, así como factores genéticos. La obesidad representa una verdadera epidemia en nuestro país, y es su asociación con diferentes efectos anatómicos, metabólicos y fisiológicos lo que da por resultado el deterioro de la salud de la población que la padece por lo que muchos expertos la consideran una enfermedad crónica.

Se ha demostrado que el sobrepeso y la obesidad llevan a la aparición de varias enfermedades como la diabetes mellitus tipo 2, hígado graso y cirrosis, enfermedad de las arterias coronarias, insuficiencia cardiaca congestiva, enfermedad renal crónica, eventos cerebrovasculares, apnea obstructiva del sueño, osteoartritis, reflujo gastroesofágico, entre otras.

La asociación especifica de la obesidad con la enfermedad renal crónica ha llevado a la aparición de nuevos conceptos como el riñón graso que se caracteriza por la aparición de proteinuria y daño renal, además que esta enfermedad produce deterioro acelerado de la función renal en pacientes con otro tipo de nefropatía subyacente.

La reducción moderada de peso (entre el 5 y 10%) se asocia a la prevención y mejoría sustancial de las alteraciones metabólicas y enfermedades relacionadas con la obesidad, sin embargo, se requiere del apego a dieta y la realización de actividad física constante y en algunos casos la intervención de un equipo médico multidisciplinario.

Fuente: Heymsfield et al, New England Journal of Medicine, 2017.

Accesos Vasculares para Hemodiálisis

La hemodiálisis como terapia de remplazo renal ha permitido mejorar la salud de los pacientes con enfermedad renal terminal, para llevarla a cabo se requiere de un acceso vascular que permita la extracción de sangre con un flujo adecuado y constante para la remoción de partículas como la urea durante su paso por el dializador.

Crear un acceso vascular óptimo para cada paciente es crucial y su planeación inicia desde antes de que el paciente requiera diálisis (etapa pre diálisis), la elección del tipo de acceso vascular y el tiempo ideal de realización varia de paciente a paciente y depende de factores demográficos, anatómicos, otras enfermedades y preferencias del paciente.

Existen los accesos venosos permanentes que incluyen la fistula arteriovenosa nativa o injerto que consiste en unir una arteria con una vena, ya sea directamente (nativa) o mediante un puente de material sintético (injerto), esto permite aumentar el flujo de sangre en la vena y que sus paredes cambien de características para lograr la canalización de esta con agujas gran calibre en repetidas ocasiones, este tipo de acceso es el ideal para pacientes que recibirán hemodiálisis de manera indeterminada. Además, existen accesos venosos temporales, estos se logran mediante la colocación de catéteres de gran tamaño en venas centrales (idealmente vena yugular o vena femoral) para la extracción de sangre directamente de sus lúmenes, estos catéteres se utilizan en casos de que se requiera iniciar hemodiálisis de manera urgente.

Los accesos vasculares permanentes permiten disminuir los cuidados de este y además tienen bajo riesgo de infección, los accesos vasculares temporales permiten salvar vidas en caso de urgencia, pero por sus características, se deben cuidar meticulosamente y tienen mayor riesgo de producir infección sanguínea, así como de daño en las venas en las que se colocan.

Fuente: Woo, Lok, CJASN, 2016.

Reúso de Dializadores en Hemodiálisis

Uno de los dispositivos más importantes de la terapia con Hemodiálisis es el dializador o también conocido como filtro, es el aditamento responsable de filtrar la urea y otras toxinas que se acumulan en el cuerpo de las personas que sufren insuficiencia renal. Existen diferentes tipos de filtros y los avances en la tecnología han permitido mejoras en su eficiencia, es decir, en la cantidad de sustancias que filtran, desde hace varios años, y debido a la búsqueda de opciones que permitan disminuir los costos en la terapia, han llevado a desarrollar métodos de limpieza y esterilización de filtros, esto permite reutilizarlos en el mismo paciente durante varias sesiones de hemodiálisis.

El reúso ofrece algunas ventajas, principalmente en la reducción de costos por procedimiento, sin embargo, esta práctica ocasiona efectos deletéreos en la calidad y eficiencia del filtro y es directamente proporcional al número de reúsos, otro de los riesgos de esta práctica está relacionados con el error humano ya que el manejo, limpieza, identificación de la persona que utilizo el filtro y la esterilización de este son susceptibles a este factor.

El utilizar un filtro reusado ofrece recibir hemodiálisis de manera adecuada con las ventajas comentadas, siempre y cuando se lleve a cabo de manera meticulosa y se asegure que no se ha perdido la calidad y el desempeño del filtro, esto asegura la eficiencia y el máximo aprovechamiento de cada sesión.

Fuente: Twardowski, Seminars in Dialysis, 2006.

Litiasis renal (Cálculos Renales)

La litiasis renal, también conocida como cálculos en los riñones, es una enfermedad que afecta a personas de todas las edades, pero es más frecuente entre los 30 y 50 años. Los factores de riesgo para desarrollar piedras en los riñones son: una baja ingesta de agua, vivir en climas muy cálidos, llevar una dieta con alto consumo de sal y proteínas animales, obesidad, sedentarismo y tener infecciones de vías urinarias frecuentemente.

La mayoría de las piedras están formadas de calcio, el cual se une a otros elementos como el oxalato o el fosfato y se precipitan en el interior del riñón para formar cálculos. Hay otros tipos de litos menos frecuentes como los de ácido úrico, cistina y estruvita, éste último se forma cuando la orina está infectada por la bacteria Proteus mirabillis.

El principal síntoma de la litiasis renal es el dolor en el costado, cuando los cálculos descienden al uréter, el conducto por donde desciende la orina a la vejiga, pueden obstruirlo y generan mucho dolor, acompañado en ocasiones por náusea. Otros síntomas de la litiasis son hematuria (sangre en la orina) y disuria (ardor al orinar).

El tratamiento de la litiasis consiste en aliviar el dolor inicialmente y luego retirar el cálculo, esto en la mayoría de las veces requiere cirugía, otras veces las piedras pueden ser expulsadas espontáneamente si son muy pequeñas. Los cálculos no se disuelven con medicamentos.

Las personas que inicialmente tuvieron un cálculo renal, tienen hasta el 50% de riesgo de formar nuevamente piedras en los próximos 10 años, por lo que se debe prevenir su formación con las siguientes medidas: tomar más agua, al menos 2 litros al día; consumir menos sal y menos proteínas de origen animal. Otras medidas que pueden ayudar son: realizar ejercicio y bajar de peso. Los alimentos que tienen calcio como los lácteos se pueden consumir de manera normal, no es necesario restringirlos para evitar la formación de piedras.

Es importante detectar y tratar la litiasis renal, ya que es una enfermedad que puede dañar los riñones a mediano plazo, llegando incluso a la insuficiencia renal.

En Soundialys atendemos la litiasis renal y otras enfermedades de los riñones. Agenda una cita con los especialistas del riñón.

Diálisis Peritoneal

La diálisis peritoneal es un tratamiento especializado que reciben aquellos pacientes con enfermedad renal crónica avanzada, esta modalidad, así como la hemodiálisis, tiene el objetivo de depurar productos de desecho tóxicos producidos en el organismo, líquidos y electrolitos, todo esto como producto de la falla renal.

El proceso de depuración se logra gracias al uso del peritoneo como un filtro natural. El peritoneo es la membrana que recubre los intestinos y que forma la cavidad abdominal.

Para lograrlo es necesario la colocación de un catéter especial mediante cirugía menor, el extremo interno del catéter se encuentra asentado entre los intestinos, en el hueco pélvico, una parte del catéter atraviesa la pared abdominal y un extremo de aproximadamente 20 cm permanece fuera del cuerpo. Está diseñado para poder conectar una bolsa de solución de diálisis y que este pase hasta la cavidad abdominal y entre en contacto con el peritoneo, el líquido se queda dentro por periodos de tiempo variables y posteriormente se drena fuera del cuerpo, posterior a esto el catéter se cierra y queda oculto bajo la ropa.

Dentro de esta terapia existen dos opciones para el que el paciente realice su tratamiento en casa: • El primero se denomina Diálisis peritoneal continua ambulatoria, este procedimiento se realiza 4 veces al día manualmente todos los días. El tiempo que se requiere para drenar el líquido “sucio” y la posterior infusión de líquido nuevo es de aproximadamente 20-30minutos. • La segunda opción es la diálisis peritoneal automatizada, en esta, una maquina llamada cicladora realiza los recambios de líquido automáticamente durante la noche.

Este tratamiento tiene los mismos beneficios que la hemodiálisis, lo puede realizar el mismo paciente, es sencillo, no se requiere tecnología especial, sin embargo, como cualquier otro tratamiento, requiere el compromiso y el apego del paciente para llevarse a cabo de manera adecuada y segura.

El tratamiento de diálisis y hemodiálisis requiere planeación y el trabajo de un equipo médico multidisciplinario para ofrecer a los pacientes los mejores resultados de cada una, acudir con el nefrólogo de manera oportuna, documentarse sobre tratamiento y aclarar las dudas con el especialista ofrece mejores resultados

Vasectomía

La vasectomía es una operación simple que hace a un hombre estéril o incapaz de tener un hijo. En el procedimiento se cortan los tubos que llevan el esperma de los testículos a la uretra. Después de la vasectomía, el esperma no se puede mezclar con el semen, que es el líquido que se eyacula durante el orgasmo, los espermatozoides se siguen produciendo en los testículos, pero son absorbidos por el organismo. Después de la vasectomía, un hombre puede continuar teniendo erecciones, sintiendo placer sexual y eyaculando, con la diferencia de que no produce un embarazo en su pareja.

¿Cómo se hace la vasectomía? La vasectomía es una cirugía ambulatoria, esto quiere decir, que después del procedimiento, el paciente puede ir a su casa y no permanecer hospitalizado. Actualmente, se emplea una técnica de mínima invasión para realizar esta cirugía a través de punciones en vez de incisiones en el escroto, que permiten cortar y separar los conductos deferentes; todo esto con anestesia local, permitiendo una rápida recuperación.

¿Cuáles son las ventajas de la vasectomía? A diferencia de la salpingoclasia, la cirugía para volver estéril a una mujer, la vasectomía es menos invasiva, más barata, más rápida, no requiere hospitalización, se puede realizar bajo anestesia local y ofrece mayor tasa de efectividad que la salpingoclasia. La vasectomía es un método anticonceptivo permanente, por lo que no requiere uso de otro método como pastillas, condones, dispositivos intrauterinos, que pueden llegar a ser costosos a largo plazo.

¿Cuáles son las desventajas de la vasectomía? Si un hombre desea procrear después de haberse hecho la vasectomía se puede realizar una cirugía para revertirla, sin embargo, es costosa, laboriosa, y no siempre es posible lograr un embarazo después de esta cirugía, por lo tanto, si usted tuviera el remoto deseo de procrear un hijo biológico en el futuro, la vasectomía no es un método de planificación familiar para usted. Aunque la vasectomía es muy efectiva para prevenir un embarazo, no protege contra enfermedades de transmisión sexual como el VIH, herpes, papiloma humano, entre otras, por lo que se debe usar un método de barrera como el condón para prevenir el contagio de estas enfermedades en caso de tener relaciones sexuales de riesgo.

¿Qué tan efectiva es la vasectomía? Uno de 1000 hombres que fueron sometidos a la vasectomía pueden embarazar a su pareja y esto debido a recanalización (se crea un nuevo camino para los espermatozoides) o por anomalías anatómicas como la presencia de conductos deferentes extras. Una vez que se realiza la vasectomía, se debe realizar un análisis de semen para comprobar la ausencia de espermatozoides en el semen, por lo tanto, cuando un hombre se realiza la vasectomía, debe usar otro método anticonceptivo los primeros 3 a 6 meses después de la cirugía para no fecundar a su pareja.

¿Cuáles son los riesgos de la vasectomía? Después de la vasectomía se pueden formar hematomas en el escroto, que son colecciones de sangre, también se puede infectar la herida de la punción, esto en menos del 1% de los procedimientos.

¿Cuáles son los cuidados después de la cirugía? No se debe realizar ejercicio ni cargar nada pesado en la primera semana después de la cirugía, se debe usar un suspensorio escrotal y aplicar hielo local 3 veces al día para aliviar las molestias. Se recomienda abstinencia sexual en la primera semana posterior a la cirugía, una vez que reinicia la actividad sexual se debe usar un método anticonceptivo en los primeros meses por el riesgo de embarazo, una vez realizado el análisis de semen y comprobado la ausencia de espermatozoides, se puede suspender el método anticonceptivo adicional.

En Soundialys ofrecemos el paquete de vasectomía que incluye: • Consulta de urología preoperatoria y de seguimiento • Exámenes de laboratorio preoperatorios • Procedimiento quirúrgico realizado por un urólogo certificado • Medicamentos • Análisis de semen posterior a la vasectomía.

Detección Temprana de Enfermedad Renal

La enfermedad renal crónica se define como el descenso de la función renal y/o daño estructural que se mantiene por más de tres meses, en los últimos años se ha realizado un esfuerzo a nivel mundial para poder detectar de manera temprana de este problema en personas de alto riesgo. Esto permite empezar a tratar la enfermedad para reducir la aparición de complicaciones de esta como lo es llegar a requerir diálisis, en países en vías de desarrollo como el nuestro, los recursos para diálisis y trasplante son limitados, por lo que el diagnóstico temprano y las intervenciones de los médicos para retrasar el avance de la enfermedad son muy importantes, además los costos de la enfermedad, tanto para el paciente como para la sociedad, aumentan conforme la enfermedad avanza.

La detección temprana en el paciente correcto podría mejorar la calidad y la cantidad de vida del paciente, retrasar la aparición de complicaciones y la necesidad de diálisis, poder llevar a cabo el trasplante renal antes de la necesidad de diálisis y reducir costos, sin embargo este esfuerzo es conjunto, tanto de los médicos como de una sociedad que requiere estar informada, someterse a escrutinio para diagnosticar enfermedad renal está recomendado solo a personas con alto riesgo como aquellos que padecen enfermedades que pueden causar daño renal como es la diabetes mellitus, hipertensión, obesidad, aquellas con familiares con la enfermedad, aquellos que han sufrido daño renal previo aunque este desapareciera por completo, aquellos que fuman, aquellos con antecedentes de prematurez o bajo peso al nacer.

Ref: Levin, Stevens; Nature Reviews in Nephrology; 2011.

Tabaquismo y Enfermedad Renal Crónica

Desde hace muchos años conocemos los efectos negativos en la salud que ocasiona el tabaquismo, esto ha ocasionado un descenso en el número de personas que fuman, sin embargo, la cantidad actual de fumadores es muy alta.

Gracias a los estudios realizados desde hace muchos años conocemos que los principales efectos adversos del tabaquismo son el daño pulmonar y el cardiovascular, sin embargo, se ha demostrado que otros órganos también sufren daños tanto directo como indirecto, uno de ellos es el riñón.

La exposición a tabaco se asocia a desarrollo de hipertensión, diabetes mellitus y a daño renal secundario a aterosclerosis que compromete el flujo sanguíneo que va al riñón, pero además se asocia a daño directo lo que ocasiona que el órgano pierda proteínas por la orina y esto a su vez produce lesión y desarrollo de enfermedad renal crónica.

El tabaquismo pasivo ha demostrado que aumenta el riesgo de padecer las mismas enfermedades que en fumadores activos, además en niños y adolescentes aumenta el riesgo de ser fumador en la vida adulta.

Tomando en cuenta esta información sabemos que es tan importante evitar fumar como evitar lugares en donde se esté expuesto a humo de cigarro.

Ref.: Hogan, et al; Renal Failure Journal; 2007/ Garcia Esquinas, et al; Pediatrics; 2013.

Las Etapas de la Enfermedad Renal

La función de los riñones es de vital importancia, recordando que tienen funciones regulatorias de los líquidos corporales, de la presión arterial, del desecho de sustancias toxicas para el organismo, del control de electrolitos e incluso de producción de una serie de hormonas. Cuando se presenta la enfermedad renal crónica por cualquier causa, estas funciones se van perdiendo de manera progresiva y está perdida es más marcada cuando la enfermedad es avanzada.

Los cuidados que requieren los pacientes con esta enfermedad son muchos, entre ellos la alimentación. Pero debemos tomar en cuenta que las recomendaciones para una persona que aun cuenta con el 80% de la funcionalidad de los riñones no son las mismas que para una persona que cuenta el 20%, debido a esto se ha clasificado la enfermedad en 5 etapas de acuerdo con la tasa de filtrado glomerular, es decir, al porcentaje de función remanente.

En las etapas tempranas de la enfermedad, grados 1 y 2, en donde se conserva más del 60% de la función renal, el tratamiento va encaminando principalmente, al cuidado de la función renal remanente tomando acciones dietéticas como la disminución del consumo de sal y evitar las practicas que pueden dañar más la función renal como el consumo de remedios caseros y el tabaquismo, conforme la enfermedad avanza hacia el grado 3 y 4 las limitaciones en la dieta son más estrictas con el fin de tener mejor control de algunas sustancias en el organismo que pueden traer problemas adicionales, además, regularmente es necesario agregar otros medicamentos para el control de líquidos, anemia, etc. En el grado 5 el tratamiento médico y las restricciones dietéticas son insuficientes para el control de las alteraciones ocasionadas por la enfermedad y se hace necesaria la terapia con diálisis.

Es importante saber que el tratamiento varía de paciente a paciente y es responsabilidad del nefrólogo aplicar las medidas necesarias en el momento adecuado, a veces, independientemente del grado de enfermedad, esto permite mejorar la salud y calidad de vida de los pacientes.

La Hiperplasia Prostática Benigna o Crecimiento Prostático

Es un padecimiento frecuente en adultos mayores de 50 años y consiste en el crecimiento anormal de la glándula prostática cuya principal función es contribuir a la formación del semen para la reproducción.

Los síntomas que se presentan en la hiperplasia prostática son principalmente por el aumento en el tono del músculo liso en la base de la vejiga y aumento en la cantidad de tejido prostático; esto genera obstrucción en la salida de orina produciendo síntomas muy molestos como orinar muy frecuentemente, levantarse en la noche a orinar, un chorro urinario débil y delgado entre otras molestias.

Los síntomas de la hiperplasia prostática no siempre están relacionados con el tamaño de la próstata, esto quiere decir que pacientes con próstatas pequeñas pueden tener síntomas muy severos o pacientes con próstatas muy voluminosas pueden tener síntomas leves o no tener ninguno.

El diagnóstico de la hiperplasia prostática se realiza a través de un interrogatorio completo de los síntomas urinarios del paciente y un tacto rectal para calcular el volumen aproximado de la próstata, también nos podemos auxiliar de estudios como el ultrasonido de próstata y vejiga. La determinación sanguínea del antígeno prostático específico nos ayuda a diferenciar el crecimiento benigno del cáncer de próstata, éste último no genera síntomas hasta que ya está muy avanzado.

Las complicaciones que pueden surgir por la hiperplasia prostática son: litos vesicales (piedras en la vejiga), hernias inguinales, infecciones urinarias, hematuria (sangrado por la orina) y una de las más graves, insuficiencia renal.

Es importante administrar tratamiento farmacológico antes que surjan estas complicaciones. Otra opción de tratamiento es la cirugía en pacientes que no responden adecuadamente a los medicamentos o en aquellos que ya presentan alguna de las complicaciones mencionadas.

Recuerde que no es normal levantarse a orinar por la noche y tampoco orinar con un chorro delgado y débil, en caso de presentar estas molestias, acuda con su urólogo de confianza donde le podrán ayudar.

La importancia de Peso Seco en pacientes en Hemodiálisis y Diálisis Peritoneal

El termino de “Peso Seco” se refiere al peso alcanzado cuando ya no se cuenta con exceso o deficiencia de líquido en el cuerpo, conocerlo es de mucha utilidad en pacientes que se encuentran en hemodiálisis o en diálisis peritoneal.

La importancia radica en dos aspectos fundamentales; primero, el exceso de líquidos en el cuerpo produce hipertensión arterial y pobre control de la misma a pesar de los medicamentos, esto a su vez produce alteraciones cardiacas y mal pronóstico con aumento en el riesgo de muerte y segundo, el extraer liquido en exceso durante el proceso dialítico produce descenso de la presión arterial con aumento en el riesgo de complicaciones asociadas a la falta de oxígeno que llega al cerebro, corazón y otros órganos.

Entonces, el peso seco es de vital importancia para los pacientes en diálisis, comúnmente la determinación del este parámetro se realiza con diferentes técnicas, difíciles de realizar y algunas poco confiables y otras que, aunque son buenas en la detección de la sobre hidratación, no detectan estados de deshidratación.

En años recientes se ha implementado el análisis del peso seco mediante la bioimpedancia eléctrica que se refiere a la resistencia que ejercen los diferentes tejidos del cuerpo al paso de corrientes eléctricas, esto permite determinar la composición corporal (cantidad de grasa corporal total, la masa muscular y la cantidad de agua corporal total), sin embargo, pocos equipos están validados y han demostrado ser confiables en pacientes con enfermedad renal o en diálisis.

Estos avances tecnológicos nos permiten mejorar la seguridad y la eficacia de la atención que brindamos a nuestros pacientes para mejorar su estado de salud, mejorar su esperanza y calidad de vida.

Hepatitis

La hepatitis es una inflamación del hígado. La afección puede remitir espontáneamente o evolucionar hacia una fibrosis (cicatrización), una cirrosis o un cáncer de hígado. Los virus de la hepatitis son la causa más frecuente de las hepatitis, que también pueden deberse a otras infecciones, sustancias tóxicas (por ejemplo, el alcohol o determinadas drogas) o enfermedades autoinmunitarias.

La hepatitis A y la E son causadas generalmente por la ingestión de agua o alimentos contaminados. Las hepatitis B, C y D se producen de ordinario por el contacto con humores corporales infectados. Son formas comunes de transmisión de estos últimos la transfusión de sangre o productos sanguíneos contaminados, los procedimientos médicos invasores en que se usa equipo contaminado y, en el caso de la hepatitis B, la transmisión de la madre a la criatura en el parto o de un miembro de la familia al niño, y también el contacto sexual.

La infección aguda puede acompañarse de pocos síntomas o de ninguno; también puede producir manifestaciones como la ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos), orina oscura, fatiga intensa, náuseas, vómitos y dolor abdominal.

¿Cuáles son los distintos virus de la hepatitis? Los científicos han identificado cinco virus de la hepatitis designados por las letras, A, B, C, D y E. Todos causan enfermedades hepáticas, pero se distinguen por varios rasgos importantes.

El virus de la hepatitis A (VHA) está presente en las heces de las personas infectadas y casi siempre se transmite por el consumo de agua o alimentos contaminados. Se puede propagar también por ciertas prácticas sexuales. En muchos casos la infección es leve, y la mayoría de las personas se recuperan por completo y adquieren inmunidad contra infecciones futuras por este virus. Sin embargo, las infecciones por el VHA también pueden ser graves y potencialmente mortales. La mayoría de los habitantes de zonas del mundo en desarrollo con saneamiento deficiente se han infectado con este virus. Se cuenta con vacunas seguras y eficaces para prevenir la infección por el VHA.

El virus de la hepatitis B (VHB) se transmite por la exposición a sangre, semen y otros líquidos corporales infecciosos. También puede transmitirse de la madre infectada a la criatura en el momento del parto o de un miembro de la familia infectado a un bebé. Otra posibilidad es la transmisión mediante transfusiones de sangre y productos sanguíneos contaminados, inyecciones con instrumentos contaminados durante intervenciones médicas y el consumo de drogas inyectables. El VHB también plantea un riesgo para el personal sanitario cuando este sufre pinchazos accidentales de aguja mientras asiste a personas infectadas por el virus. Existe una vacuna segura y eficaz para prevenir esta infección.

El virus de la hepatitis C (VHC) se transmite casi siempre por exposición a sangre contaminada, lo cual puede suceder mediante transfusiones de sangre y derivados contaminados, inyecciones con instrumentos contaminados durante intervenciones médicas y el consumo de drogas inyectables. La transmisión sexual también es posible, pero mucho menos común. No hay vacuna contra la infección por el VHC.

Las infecciones por el virus de la hepatitis D (VHD) solo ocurren en las personas infectadas con el VHB; la infección simultánea por ambos virus puede causar una afección más grave y tener un desenlace peor. Hay vacunas seguras y eficaces contra la hepatitis B que brindan protección contra la infección por el VHD.

El virus de la hepatitis E (VHE), como el VHA, se transmite por el consumo de agua o alimentos contaminados. El VHE es una causa común de brotes epidémicos de hepatitis en las zonas en desarrollo y cada vez se lo reconoce más como una causa importante de enfermedad en los países desarrollados. Se han obtenido vacunas seguras y eficaces para prevenir la infección por el VHE, pero no tienen una distribución amplia.

Enfermedad Renal Poliquística

La enfermedad renal poliquística autosómica dominante es una enfermedad hereditaria frecuente y es la causa del 10 % de las insuficiencias renales crónicas terminales en pacientes con tratamiento dialítico. La insuficiencia renal puede presentarse desde los 2 hasta los 80 años. Los riñones en la enfermedad poliquística autosómica dominante se hallan casi siempre aumentados de tamaño, pueden exceder los 40 cm de altura y pesar hasta 8 kg. Los quistes pueden variar de tamaño: desde pocos milímetros a varios centímetros de diámetro y su contenido puede ser claro, turbio o achocolatado, en caso de hemorragia.

Los síntomas principales que hacen que los pacientes consulten al médico son: hipertensión arterial, dolor en el flanco, infección urinaria, hematuria (sangre en la orina) y nefrolitiasis (piedras en los riñones). Cada una de estas manifestaciones aparecen en el 20 a 30 % de los casos.

El dolor abdominal, en la espalda o en el flanco es uno de los síntomas frecuentes de la enfermedad; el 60 % de los pacientes lo padece. Se plantea que el dolor es debido a los riñones grandes.

La nefrolitiasis se señala en el 15 a 20 % de los casos y ésta puede producir dolor y hematuria. Los cálculos están constituidos principalmente de urato y oxalato de calcio y están asociados con pH urinario bajo, descenso de la excreción urinaria de citrato y aumento de la excreción de ácido úrico.

Las manifestaciones extrarrenales pueden ser quísticas y no quísticas. Los quistes se presentan en el hígado, ovarios, páncreas y bazo. Las manifestaciones no quísticas incluyen las anormalidades

El tratamiento consiste en asesoramiento genético, el diagnóstico precoz, tomar medicamentos para controlar la presión arterial, analgésicos y extirpar el quiste. Puede ser necesario hacer un trasplante de riñón. Se debe consultar a un especialista para obtener asesoramiento médico.

Cuando los Riñones Fallan

¿Cuál es la función de los riñones? Los riñones eliminan el agua sobrante del organismo y los productos de desecho a través de la orina. Además, regulan el equilibrio de los electrolitos, como el potasio y el sodio en su cuerpo; producen hormonas que ayudan a controlar la presión arterial, producir glóbulos rojos y mantener fuertes los huesos.

¿Qué es la Enfermedad renal crónica? La Enfermedad Renal Crónica (ERC) significa que sus riñones no trabajan lo suficiente como para mantenerle sano e irá reduciendo las funciones a una fase en la que será necesaria una terapia sustitutiva.

¿Qué ocurre cuando fallan los riñones? Cuando los riñones comienzan a fallar, el agua sobrante del organismo y los productos de desecho se acumulan en la sangre. Esto se conoce como uremia.

Debido a la acumulación de agua y productos de desecho, así como al descenso de la producción de determinadas hormonas, podría comenzar a sentir algunos síntomas.

Síntomas Al inicio, podría no notar signos y síntomas. Como resultado de la acumulación de agua y productos de desecho podría experimentar uno o varios de los siguientes síntomas: • Disminución de la cantidad de orina • Edema en manos, cara y piernas • Dificultad para respirar • Problemas para conciliar el sueño • Pérdida de apetito, náuseas o vómitos • Presión arterial alta • Sensación de frío y cansancio.

Infecciones de Vías Urinarias

Las infecciones urinarias son una causa frecuente de consulta con el médico y afecta a personas de todas las edades.

Los síntomas de las infecciones urinarias van a estar determinados por el sitio de la infección (riñón, vejiga o uretra) y por la severidad de esta, esto influenciado a su vez por el estado de salud general de la persona que la padece. Estos síntomas pueden ser: • Dolor suprapúbico (vientre bajo) • Disuria (ardor en la uretra al orinar) • Polaquiuria (aumento en el número de micciones y de escasa cantidad) • Hematuria (sangre en la orina) • Urgencia (deseo imperioso de orinar, sin poder retrasar la micción) • Sensación de vaciado incompleto de la vejiga • Fiebre y escalofríos • Malestar general • Dolor en el flanco y/o espalda baja

Se dividen en simples y complejas.

Las simples son aquellas que se presentan en una persona con un aparato urinario normal, tanto anatómica como funcionalmente, por lo que predice una buena respuesta al tratamiento empírico convencional.

Las infecciones complejas son las que se presentas en personas con anormalidades anatómicas o funcionales del aparato urinario que requieren, además del tratamiento antibiótico, la corrección de dicha anormalidad para la erradicación de la infección, por ejemplo: realización de uretrotomía o plastía de uretra en pacientes con estenosis de uretra para facilitar la salida de la orina de la vejiga.

El diagnóstico de las infecciones urinarias se realiza con un interrogatorio al paciente, una exploración física y se confirma con el análisis de orina con cultivo, éste reporta la bacteria causante de la infección que se aísla en la orina y su sensibilidad ante algunos antibióticos, por lo que se puede implementar un tratamiento dirigido.

El tratamiento de las infecciones urinarias simples es a base de antibióticos, en su mayoría por un periodo de 7 días, acompañado de una ingesta abundante de líquidos para mejorar los síntomas.

En el caso de infecciones complejas se debe garantizar el adecuado drenaje de la orina (tratamiento de hiperplasia prostática o estenosis de uretra), retirar o cambiar cuerpos extraños como sondas y catéteres ureterales (doble J), retirar quirúrgicamente cálculos renales, ureterales o vesicales, corregir malformaciones del aparato urinario como estenosis de la unión ureteropiélica; además del tratamiento antibiótico, que en ocasiones debe ser aplicado por vía intravenosa.

Las infecciones urinarias que no son tratadas adecuadamente pueden complicarse y poner en peligro la función de los riñones, por lo que es importante determinar la causa de dicha infección y administrar un tratamiento eficaz.

En caso de presentar una infección de vías urinarias, es mejor acudir con el especialista en Urología, para el manejo apropiado de esta enfermedad. ¡Agenda tu cita en SOUNDIALYS, te esperamos!

La Enfermedad Renal Crónica: Problema de Salud Pública en México

La enfermedad renal crónica continua siendo, desde hace varios años, un serio problema de salud pública en nuestro país ya que se encuentra dentro de las primeras diez causas de muerte, las principales causas de esta son la diabetes mellitus y la hipertensión, sin embargo, recientemente una epidemia de insuficiencia renal de causa desconocida se ha identificado en Centro América a lo largo de la costa del Océano Pacifico, a esta entidad se le ha denominado Nefropatía de Mesoamérica (aun poco conocida, incluso por la comunidad médica) debido a que no es causada por otras enfermedades que clásicamente dañan los riñones, los pacientes diagnosticados con esta enfermedad tienen características en común: la mayoría son trabajadores en campos de caña de azúcar o desempeñan trabajos por largas jornadas en el campo, son jóvenes y no tienen síntomas hasta que la enfermedad se encuentra en etapas avanzadas.

Se han logrado identificar a la deshidratación como uno de los factores de riesgo principales para padecer esta enfermedad renal ya que los trabajadores pasan largas jornadas de trabajo extenuante en climas en donde las temperaturas pueden llegar a ser muy altas, esto aunado al hecho de que el consumo de agua no es adecuado.

Como cualquier otra enfermedad que produce daño renal crónico, las personas afectadas pueden requerir diálisis. En general, se estima que más de 65,000 pacientes se encuentran en tratamiento con alguna modalidad de diálisis, llevando a México a ser uno de los países con más pacientes en esta etapa, esto sin duda representa un problema no solo de salud, sino económico.

Conociendo la enfermedad y sus causas, informando e incentivando sobre las acciones de prevención y cuidado renal para evitar exponerse a los factores de riesgo de daño renal y autocuidado de las enfermedades crónicas son estrategias que nos ayudaran a resolver este problema para beneficio de nuestra sociedad.

Garcia-Garcia, et al; End-Stage Renal Disease in México; Chronic Kidney Disease in Disadvantage Populations; 2017. Roncal-Jimenez, et al; Mesoamerican Nephropathy or Global Warming Nephropathy? Blood Purification; 2016.

Enfermedad de Cambios Mínimos

La enfermedad de cambios mínimos es una enfermedad renal de las llamadas glomerulopatías que característicamente se presenta con edema (retención de líquidos), proteinuria (eliminación de proteínas por la orina), dislipidemia (trastorno en los lípidos) e hipoalbuminemia (nivel de albumina en sangre bajo), este conjunto de alteraciones es comúnmente conocida como síndrome nefrótico.

Afecta a niños y adultos, en niños es la causa más común de síndrome nefrótico y aunque las manifestaciones pueden ser muy llamativas, se espera que con un tratamiento adecuado esta se resuelva por completo sin dejar alteraciones en la función del riñón. En adultos no es tan común como otras enfermedades y los pacientes suelen requerir tratamiento por periodos de tiempo más prolongados y la enfermedad puede ser resistente a este.

La enfermedad puede ser de carácter primario, es decir, que no se logre identificar una causa, sin embargo, existe la forma secundaria a otras enfermedades o patologías que la condicionan como, por ejemplo, alergias al polen y polvo, cáncer, medicamentos como los analgésicos, infecciones y otras enfermedades autoinmunes como lupus eritematoso sistémico.

A diferencia de otras enfermedades que afectan al riñón, el síndrome nefrótico es particularmente llamativo en su presentación, buscar atención medica con el especialista ante cualquier síntoma o datos de edema es de mucha importancia ya que muchas de las enfermedades renales con tratamiento adecuado y oportuno pueden mejorar la función renal y el pronóstico. Consulte al Nefrólogo.

Hematuria (Sangre en la Orina)

El término hematuria se refiere a la presencia de sangre en la orina y es una causa frecuente de consulta médica.

La coloración de la orina durante la hematuria puede ir desde rosada clara hasta un rojo intenso similar a la sangre, dependiendo de la severidad de esta, en ocasiones es posible observar la orina café oscuro debido a la modificación que sufre la hemoglobina por la orina.

Algunos alimentos como el betabel y medicinas como la Fenazopridina pueden modificar el color de la orina de manera similar a la de la sangre, por lo que es importante diferenciar las posibles causas de un color anormal en la orina.

Existen muchas causas de hematuria, dependiendo del sitio del aparato genitourinario donde se produce el sangrado, por ejemplo, en el síndrome nefrítico, existe un sangrado a nivel del glomérulo, en las litiasis renales, puede surgir sangrado por lesión de los cálices renales o sistema colector del riñón, en el caso de los tumores de los riñones también puede haber hematuria, otras causas son infecciones de vías urinarias, hiperplasia prostática entre muchas otras.

Para realizar el diagnóstico de la hematuria se debe de realizar un interrogatorio completo y una exploración física, además de un examen general de orina de manera inicial para analizar la posible causa del sangrado, ya que en la hematuria de origen renal podemos observar proteinuria e hipertensión arterial y es necesario una valoración por el especialista en Nefrología, cuando observamos leucocitos y nitritos en el examen general de orina, la posible causa en una infección de vías urinarias.

Además del examen general de orina es importante realizar un estudio de imagen como el ultrasonido o la tomografía para valorar la posibilidad de alteraciones estructurales del aparato genitourinario como la hiperplasia prostática, litiasis o tumores renales.

El tratamiento va enfocado a corregir la causa específica de la hematuria como la administración de antibióticos en caso de infecciones urinarias o la extracción de las piedras de las vías urinarias mediante cirugía. En ocasiones es necesario la colocación de una sonda en la vejiga para realizar un lavado vesical y evitar la formación de coágulos mientras se corrige la causa de la hematuria.

Ante la presencia de sangre en la orina, es importante realizar una valoración médica para conocer el origen de esta y emplear un tratamiento dirigido. En Soundialys contamos con médicos especialistas en Nefrología y Urología que pueden valorar y tratar las causas de hematuria.

Eyaculación Precoz

La eyaculación precoz es una queja frecuente en los hombres sexualmente activos y se caracteriza por tener un orgasmo antes de lo deseado durante la relación sexual. Este problema puede surgir de manera ocasional o afectar de forma continua la vida sexual de muchos hombres, en este último caso se recomienda el apoyo de un especialista.

Aunque no se conoce la causa exacta de este trastorno, existen factores tanto biológicos como psicológicos que afectan la eyaculación y que se mencionan brevemente a continuación: • Factores psicológicos • Abuso sexual • Inicio de vida sexual a edad temprana • Baja autoestima • Depresión • Preocupación sobre la eyaculación precoz • Ansiedad • Problemas de pareja • Disfunción eréctil, los hombres que tienen dificultad para mantener una erección pueden apresurarse durante las relaciones sexuales por la preocupación de que la erección se pierda • Factores biológicos • Desequilibrio hormonal • Niveles anormales de neurotransmisores • Infecciones uretrales o prostáticas • Trastornos hereditarios

Tratamiento: Las personas que padecen este problema deben recibir orientación psicológica y sexual para conocer las causas de la eyaculación precoz. Dicha orientación tiene el propósito de disminuir la ansiedad que genera la enfermedad, a mejorar la relación de pareja y su vida sexual en general. Existen técnicas que permiten sin la necesidad de emplear medicamentos, una mejoría considerable en el control de la eyaculación. Masturbación previa a la relación sexual: esto permite prolongar el tiempo de eyaculación durante la relación sexual. Técnica de “pare y siga”: se debe suspender la estimulación antes de eyacular, una vez que pase el deseo de eyacular continuar con estimulación. Uso de condón, disminuye la sensibilidad en el pene con lo que se consigue prolongar el tiempo de la eyaculación.

Medicamentos: Anestésicos locales: actúa disminuyendo la sensibilidad en el pene, se deben aplicar 15 minutos antes de tener relaciones sexuales, luego colocar un condón para evitar que el anestésico se trasmita a la pareja y pierda sensibilidad. Antidepresivos: se toman una hora antes de la relación sexual, no se debe tomar en caso de no tener relaciones sexuales ya que producen disfunción eréctil.

Consejería: Este padecimiento genera frustración a los hombres que lo padecen, sin embargo, con apoyo psicológico, consejería sexual y tratamiento médico se puede mejorar en gran medida la vida sexual del paciente y su pareja.

Cáncer Testicular

La edad en que aparecen con mayor frecuencia los tumores malignos de testículo es de los 15-35 años, los factores de riesgo para desarrollar un cáncer testicular son criptorquidia (durante el desarrollo el testículo no desciende al escroto y permanece en el abdomen o en la ingle), historia familiar de cáncer de testículo, historia personal de cáncer en el testículo contralateral, antecedente de radioterapia en región genital. Los tumores testiculares por lo general no producen síntomas hasta que se encuentran avanzados y los pacientes en la etapa inicial notan un aumento en el tamaño y en la consistencia del testículo, en estos casos deben buscar atención médica inmediata. El diagnóstico se realiza con apoyo de ultrasonido en donde se puede observar el tumor, otros estudios útiles son la tomografía computada para evaluar sitios de metástasis a distancia como retroperitoneo (a los lados y al frente de la columna vertebral), tórax y cabeza, también son de utilidad algunas pruebas de sangre llamados marcadores tumorales. El tratamiento consiste en extirpar quirúrgicamente el testículo y en la mayoría de las veces se requiere de quimioterapia o radioterapia de manera adicional para mejorar la tasa de remisión del tumor. El pronóstico del cáncer de testículo es muy bueno, ya que, con la administración de la quimioterapia, se obtienen tasas de remisión por encima del 90%. La detección y el tratamiento oportunos favorecen directamente el pronóstico de esta enfermedad.

Cáncer de Próstata

Este cáncer es el más frecuente en los hombres y se presenta a partir de la séptima década de la vida, no se conocen con claridad los factores de riesgo para desarrollar cáncer de próstata, pero la historia familiar, ya sea que un hermano, padre o abuelo hayan padecido cáncer de próstata, aumenta el riesgo de presentar la enfermedad. Al igual que la mayoría de los cánceres, el cáncer de próstata no produce síntomas durante la fase inicial de la enfermedad, por lo que es necesario a partir de los 45 años hacer pruebas de laboratorio y una exploración física que incluye el tacto rectal para valorar si el paciente tiene la próstata dura, si existe sospecha de cáncer en estas pruebas se debe realizar una biopsia de la próstata para analizar el tejido en el microscopio, en caso de resultar cáncer en esta prueba, debemos escoger entre una variedad de tratamientos disponibles para el cáncer que incluyen cirugía, radioterapia o medicamentos, el tratamiento que se elija estará determinado por la edad del paciente, su estado de salud y la etapa de la enfermedad. En general, el cáncer de próstata avanza lentamente y los pacientes pueden llevar una vida con pocos síntomas si reciben un tratamiento oportuno.

Disfunción Eréctil

También conocida como impotencia, es un padecimiento que padecen hombres de todas las edades, pero es más frecuente en edades avanzadas, las causas de esta enfermedad pueden ser hormonales, anatómicas o psicológicas, ya que para que una erección se logre, es necesario tener adecuados niveles de testosterona en la sangre, el pene y sus estructuras (nervios, músculo y vasos sanguíneos) deben funcionar correctamente y finalmente, el individuo debe tener un bienestar mental para iniciar y mantener la erección. Algunos ejemplos frecuentes de las causas que generan disfunción eréctil son: disminución de la producción de testosterona en el adulto, hipercolesterolemia, hiperprolactinemia, diabetes, hipertensión, tabaquismo intenso, secuelas de los tratamientos para cáncer de próstata o colorrectal (cirugía y radioterapia pélvicas), depresión, baja autoestima, problema de pareja entre otras causas. Para realizar el diagnóstico se debe hacer un interrogatorio completo, que incluya antecedentes de cirugías, cáncer, radioterapia, situación emocional del individuo y una exploración física, una vez descartadas estas opciones también se deben realizar estudios de sangre para determinar los niveles hormonales en la sangre. El tratamiento de la disfunción eréctil debe ser dirigido a la causa que la está produciendo, como la administración de testosterona en los pacientes que tienen niveles bajos de testosterona, existen tratamientos médicos que ayudan a producir y mantener la erección, pero se deben de tomar con previa valoración médica, también existe tratamiento quirúrgico para la disfunción eréctil que no responde a medicamentos y consiste en colocar una próstesis dentro del pene.

Las enfermedades masculinas tienen solución, siempre y cuando el paciente se atienda oportunamente. Te recomendamos la autoexploración frecuente de los testículos y realizar una cita con el urólogo si tienes 45 años o más para valorar la próstata. Te esperamos en tu cita con el UROLOGO, quien se encarga de valorar y tratar estas enfermedades.

Riñón y Envejecimiento

La población mundial está envejeciendo y el porcentaje de personas mayores de 85 años es el grupo que está creciendo con mayor rapidez, sobre todo en países desarrollados.

Existe de manera normal, un descenso de la función renal con el paso del tiempo, hecho que se presenta a partir de los 40 años, sin embargo, no todos los individuos desarrollarán insuficiencia renal crónica con la vejez. Aquellos que se encuentran predispuestos genéticamente y que a lo largo de la vida evolucionaron o presentaron factores de riesgo cardiovascular (tabaquismo, obesidad, diabetes, hipertensión, lípidos altos, sedentarismo, infartos) son más propensos a presentar deterioro de la función renal, a desarrollar daño vascular e insuficiencia renal crónica con el paso de los años.

El envejecimiento a nivel renal genera cambios importantes e irreversibles en el tejido y la vasculatura renal. Por ello es importante evaluar periódicamente la función renal de nuestros adultos mayores con estudios de laboratorio, ya que la prevalencia de insuficiencia renal crónica ha ido en aumento, derivado de nuestros cambios en la alimentación y a una vida más sedentaria, sobre todo en pacientes mayores de 75 años, por lo que es esencial su detección para frenar la enfermedad, ya que la insuficiencia renal crónica en personas mayores se asocia a limitación de la fuerza, osteoporosis, fracturas, caídas, invalidez, desnutrición, deterioro mental/cognitivo y mayor mortalidad.

¿Qué podemos hacer para prevenir el deterioro de la función renal en edades avanzadas? Es importante tomar en cuenta lo siguiente: El envejecimiento no condiciona, de forma inexorable, la pérdida de función renal. La función puede mantenerse hasta los 80 años. Se debe evaluar la función renal por estudios de laboratorio de manera rutinaria. El objetivo, por tanto, debería ser: • Detección precoz del daño renal. • Control de los factores de progresión: proteínas en la orina, hipertensión, obesidad, lípidos altos. • Ajuste de los medicamentos de acuerdo a la función renal • PREVENIR: Llevar una vida sana, con una alimentación adecuada, consumo de alimentos antioxidantes, peso adecuado para la talla, sueño y ejercicio regular.

Urología Femenina

Se cree que sólo los hombres acuden al urólogo, sin embargo, las mujeres también se enferman de las vías urinarias y necesitan tratamiento por parte de un especialista.

Algunas de las enfermedades urológicas que afectan con mayor frecuencia a las mujeres son las infecciones de vías urinarias y la incontinencia urinaria. Existen otros padecimientos que afectan tanto a hombres y mujeres como los cálculos renales, tumores de riñón, etc.

Las infecciones de vías urinarias se presentan con mayor frecuencia en las mujeres debido a que la disposición anatómica de la uretra favorece la entrada de bacterias a la vejiga y se manifiestan con ardor al momento de orinar, aumento en el número micciones, dolor en el vientre bajo y sensación de vaciamiento incompleto. Para su diagnóstico se recomienda realizar un examen de orina con cultivo para aislar las bacterias responsables de la infección y así poder administrar un tratamiento dirigido a erradicar dichas bacterias. En caso de que estas infecciones se presenten de manera frecuente, pueden ocasionar daño renal crónico, por lo que es importante diagnosticar y tratar las infecciones urinarias.

La incontinencia urinaria es la fuga involuntaria de orina a través de la uretra y puede ser desde unas cuantas gotas hasta la salida abundante de orina que requiere el uso de protectores o pañales. Es más común en la edad avanzada pero también puede aparecer en mujeres jóvenes. Se presenta hasta en una tercera parte de la población femenina de México, es un padecimiento que afecta la calidad de vida de las pacientes porque limitan su capacidad para realizar actividades fuera de casa y otras actividades sociales. La causa principal de la incontinencia es la debilidad de los tejidos que dan soporte a la vejiga y la uretra en el piso pélvico, por lo tanto, los embarazos y la obesidad favorecen la aparición de la incontinencia urinaria. En algunos casos la incontinencia se puede tratar con medicamentos, pero en otras ocasiones es necesario realizar un tratamiento quirúrgico para corregirla.

Enfermedad Renal Crónica en pacientes con Infección por VIH

El tratamiento para la infección por VIH ha contribuido en el aumento de la esperanza de vida de los pacientes, esto ha llevado a la aparición de nuevo retos para los médicos especialistas, como lo es la enfermedad renal crónica.

La frecuencia de enfermedad renal crónica en pacientes que viven con infección por VIH va del 15% al 24%, siendo la presencia de proteínas en la orina, una de las manifestaciones tempranas de la enfermedad.

La presencia de otras enfermedades con la diabetes, la hipertensión y la edad avanzada, así como permanecer con infección activa (por no recibir tratamiento, suspenderlo o por resistencia al mismo) son factores que facilitan el desarrollo y la progresión de la enfermedad renal.

Ref: World J Nephrol Julio 2015.

Lupus y Riñón

El Lupus es una enfermedad autoinmune, lo cual significa que el sistema Inmune (el sistema que normalmente se encarga de defendernos contra procesos infecciosos) ataca al propio cuerpo. Es una enfermedad que ataca con mayor frecuencia a mujeres jóvenes entre 20-30 años, es incurable, únicamente controlable. El Lupus puede afectar múltiples órganos del cuerpo, entre ellos al riñón.

¿Qué porcentaje de pacientes presentarán daño renal asociado a Lupus o también llamada Nefritis Lúpica? Cerca del 40% de los pacientes. Los factores de riesgo para presentar Nefritis Lúpica son: Ser hispano, menor edad, bajo nivel socioeconómico, afección del lupus a otros órganos, mayor duración de la enfermedad, hipertensión arterial sistémica, lupus en la niñez, sexo masculino, antecedentes de lupus en la familia.

¿Cómo se manifiesta la Nefritis Lúpica? En las fases iniciales, hay muy pocas señales de que algo anda mal con los riñones, a menudo los primeros síntomas son aumento de peso, orina espumosa, hinchazón de los pies, tobillos, piernas, manos y párpados. La nefritis Lúpica puede ser detectada en estudios de laboratorio de orina, sangre e incluso biopsia renal, por lo que es muy importante el seguimiento de esta enfermedad por un médico capacitado para detección y tratamiento de esta. Otros síntomas de Nefritis Lúpica: Orina con sangre, presión arterial elevada, ganas de orinar continuamente.

¿Cuáles son los factores de mal pronóstico para la función renal en la Nefritis Lúpica? Deterioro de la función renal, proteínas en la orina elevadas, anemia, plaquetas bajas, tardanza en el inicio del tratamiento, evolución prolongada de la enfermedad.

Aunque la Nefritis Lúpica es una de las complicaciones más graves de lupus, existen tratamientos eficaces para esta afección, la cual responde mejor en estadios iniciales por lo que es importante acudir con un médico certificado y capacitado en la detección y tratamiento de estos pacientes.

Uropatía Obstructiva

La uropatía obstructiva se presenta cuando uno o ambos riñones no pueden excretar la orina al exterior debido a una obstrucción en los uréteres, en la próstata o la uretra. Esta condición tiene diversas causas y debe hacerse un diagnóstico correcto para corregir su causa y así evitar el daño irreversible de los riñones.

La causa más común de uropatía obstructiva es la litiasis ureteral, en donde un cálculo o lito, se aloja en el camino entre el riñón y la vejiga y no permite el paso de la orina, estos cálculos pueden ser de unos cuantos milímetros, lo que favorece su expulsión espontánea o pueden medir más de un centímetro, siendo necesario en estos casos una intervención quirúrgica para su extracción.

La hiperplasia prostática puede generar obstrucción del tracto urinario inferior por la proliferación del tejido de la próstata, esto ocurre con frecuencia en adultos mayores, en algunos, les ocasiona molestias para orinar, como chorro débil y delgado, pero en ocasiones pueden presentar retención urinaria y uropatía obstructiva, por lo que es necesario desobstruir la vía urinaria con una sonda para evitar que los riñones se dañen.

Otras causas menos frecuentes de uropatía obstructiva son tumores pélvicos como el cáncer de colon, cervicouterino o de próstata, donde los uréteres se obstruyen por el efecto mecánico obstructivo del tumor o como consecuencia de los tratamientos como la radioterapia, en estos casos se pueden colocar catéteres JJ con la finalidad de derivar la vía urinaria y permitir la salida de orina.

La uropatía obstructiva es un riesgo para la función renal si no se trata a tiempo, se considera que cuando el riñón permanece obstruido por 6 semanas o más, pierde su función de manera irreversible, debido a esto, se debe aliviar la obstrucción con un catéter JJ, sonda transuretral o nefrostomía lo antes posible para preservar la función renal mientras se corrige la causa de la obstrucción.



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